La escuelita del Goldo

Hoy fue el Festival de Fin de Cursos del Goldo y toda su escuelita tuvo una presentación de la obra "Mary Poppins" en el Teatro del IMSS de la ciudad de Tijuana. Isauro Fernando, conocido en las redes sociales como "el Goldo" salió de pingüino, igual que todos sus compañeritos de Maternal.

Todxs lxs niñxs que participaron lo hicieron hermoso. Me impresionó tanta desenvoltura en niñxs tan pequeñxs. Los más peques eran los pingüinitos del salón del Goldo que van de los dos a tres años y los de Kinder no deben tener más de cinco, sin embargo se desenvolvieron con los diálogos y bailes en el escenario de manera muy bonita. Estoy segura de que este tipo de actividades son muy positivas para la niñez.

En lo personal estoy muy contenta con la escuelita del Goldo, que utiliza el método Montessori a nivel Maternal y he visto como le ha ayudado a desarrollarse en muchas áreas, sobre todo en sus relaciones con otros niñxs, en el área lingüística, matemática y artística. Es decir, veo un gran incremento en su vocabulario, reconoce números, letras, canciones, pinta y socializa fácilmente con otros niñxs. Claro que no solo es producto de la escuelita, en casa también intento utilizar este método Montessori y también intento dedicarle todo el tiempo posible para cantar juntos, pintar, ir al parque y sobre todo leer, leer, leer. Se que la escuelita o guardería no es para todos los niños. No creo que a una edad tan temprana sea absolutamente necesario que los niños vayan a la escuelita, ya que lo más importante es el apego que desarrollan con sus padres en esta etapa. Sin embargo, cada niñx, mamá y familia somos diferentes y en mi caso ha sido lo ideal encontrar una escuelita que reafirme de manera tan positiva lo que yo le inculco al Goldo en casa o fuera de casa cuando andamos de vagos.

He leído muchos posts y artículos sobre lo dañino que es dejar a tu bebé en guardería y lo entiendo, en serio, entiendo que lo ideal es ser una mamá que se queda en casa y cuando yo tuve la oportunidad de hacerlo gracias a un maravilloso trabajo a distancia que pude realizar por casi un año, lo hice y ambos lo disfrutamos muchísimo. Totalmente recomendado para las mamás que puedan, disfrutar esos primeros meses y años en casita.

Pero también se que muchas madres no tenemos opción, por diferentes circunstancias, ya sea la necesidad de trabajar, ser mamá soltera, no contar con una red de apoyo, etc. entonces la REALIDAD es que muchos bebés sí están en guardería y no debemos culpabilizar a las madres trabajadoras o simplificar o minimizar su dinámica. Creo y se por experiencia propia que la Crianza con Apego es POSIBLE aún para las madres trabajadoras que dejan a sus niñxs en guardería. Lo se porque durante los primeros 11 meses de vida del Goldo lo llevé a una guardería que estaba muy cerca de mi trabajo y  pude amamantarlo diario en mi hora de comida, pude lograr que le dieran solo mi leche materna (jamás fue necesaria la fórmula), pude lograr que respetaran el uso de pañales de tela, el método de alimentación auto-regulada por el bebé, y cuanta idea y creencia quisiera llevar a cabo, se respetó, porque había mucha comunicación y disposición. Además la lactancia, el co-lecho y en general el contacto físico y emocional nos permitieron desarrollar el apego y estar muy unidos. Aún así, como mencioné, cuando tuve la oportunidad dejé ese trabajo por uno a distancia y fui mamá-ama de casa-freelance (mis respetos para esas mamás también).

Mi segunda experiencia con una escuelita es cuando tuve que regresar a un trabajo de tiempo completo y esta vez no lo metí a una guardería, si no a la escuela donde está actualmente, un Montessori que abarca desde maternal hasta Kinder y que tiene horario extendido. Puedo decir que también tuve suerte porque desde el primer día pude ver que al Gordo le encantó la idea de estar en un lugar con tantos niños y niñas, jugando (aprendiendo pero para él es jugando). Nunca se quedó llorando y dado a que somos muy cercanos noto en su estado de ánimo que se siente feliz de estar ahí. Por ahorita tengo también la suerte de que trabajo tres, máximo cuatro días a la semana, entonces va a la escuelita la mitad de la semana y la otra mitad nos disfrutamos al máximo en casa y en la calle *Mentiría si dijera que somos muy caseros, somos la verdad muy vagos y en cuanto tenemos unos días libres nos vamos a Ensenada con el Tata y con Carlos, a la playa, o aquí en Tijuana al parque, al CECUT, al Mami´s Place, a casa de alguien, o a algo, siempre estamos haciendo algo.*

Bueno mi punto es que, entiendo que muchos niños no estén listos para ir a la escuelita y eso está bien, hay familias más caseras, hay niños que aprenden muchísimo en sus casas (sobre todo con tantas mamás tan extraordinarias que les enseñan de todo en casa). Con mi dinámica de trabajo tan intensa trato de tener un poco de ambos mundos. Pero sí puedo decir que estoy contenta con la escuelita del Goldo. De repente me llega cantando canciones que yo ni me sabía como ayer que me cantó "La foca Ramona trabaja en un circo, tiene una pelota, muy grande y muy roja" y yo con el ojo cuadrado y muerta de ternura porque me encanta ver todo lo que aprende, me enamora.

Hoy se que se sintió muy emocionado y feliz de bailar en el teatro, no le dio pánico escénico como en su primera presentación en diciembre. Espero que el Goldo siga teniendo experiencias tan positivas como aquella de disfrazarse de pingüino, aprender una coreografía, una canción, salir en un escenario y bailar y ser feliz haciéndolo.

Mi consejo (que nadie me pidió jeje) es que si como mamás y papás creen que su hijx está listo para empezar a ir a una escuelita (como mencioné, cada niñx es diferente y lo que funciona con unx no funciona con otrx), que investiguen sobre los diferentes métodos que existen: Montessori, tradicional, Reggio Emilia, Waldorf, Homeschooling, etc y que piensen en cuál se acerca más a sus valores de crianza y también a su vida práctica y a su dinámica familiar. Que una vez que sus pequeñxs empiecen a ir a la escuelita, pongan mucha atención a sus reacciones, estado de ánimo y que tengan mucha comunicación con el personal de la escuela, para saber cómo se adapta su hijx a la escuela. Y también no olvidar que los primeros educadores somos las madres y padres, así que procurar tener un ambiente en casa en donde lxs niñxs aprendan y realizar actividades fuera de casa que promuevan el juego, el contacto con la naturaleza, el arte y otras experiencias positivas. Y sobre todo disfruten esta etapa, es lo más bonito del mundo cuando llegan con sus primeros trabajos y manualidades, cuando empiezan a cantarte canciones que aprendieron en la escuela, cuando vas a verlos bailar en el teatro.

Les comparto algunas fotos de mi Pingüinito en su debut como artista escénico.


- Pau

FOTOS DEL FESTIVAL DE FIN DE CURSOS








FOTOS DE LA ESCUELITA DEL GOLDO












Viajar con tu hijo (a) pequeño (a)



Una de las preguntas que mas he leido, escuchado o me han preguntado es:  ¿como le haces para viajar con tu bebé? Y me piden que les den consejos ya que tengo un poco de experiencia viajando en avión con mi hija (ha viajado 9 veces en avión en su dos años de vida) y también en carro, pero ese será un articulo diferente.
Una de las preguntas que mas he leido, escuchado o me han preguntado es: 

Tengan en cuanta que todo bebé es diferente y cada quien conoce a su bebé mejor, pero a continuación les ofrezco unos consejos que me han ayudado a mi para hacer el viaje con tu hijo o hija un poco mas fácil.

La mejor edad para viajar en mi opinión es de recién nacidos al primer año (o hasta que camine porque en este momento van a estar corriendo por el pasillo J) , pero con paciencia tu viaje puede ser placentero.

·      Yo trato de comprar vuelos que serán durante sus horas de siestas o en la noche cuando se que lo mas seguro es que mi hija se duerma. Claro esto no es lo mas fácil porque algunos vuelos solo existen a ciertas horas, pero si tienes la oportunidad de escoger, esto seria mi mejor consejo.  Hemos tenido vuelos a las 9 am y mi hija apenas se acaba de despertar, obvio no se va a quedar dormida en ese vuelo. También hemos tenido vuelos a las 12 pm y se que a esa hora ya le toca la siesta a mi hija asi que probablemente duerma durante el vuelo.

·      Trata de que no se duerma tu bebé antes de que se suban al vuelo. Yo trato de mantener despierta a mi hija en el aeropuerto, juego con ella, la llevo a caminar, etc., para cansarla, para que en el momento que se suba al avión ya este lista para una siesta. Si, ha habido veces que ya no aguanta y se queda dormida antes de abordar, tampoco le niego ese placer, pero si pueden atrasárselo tantito sin que se moleste, se los recomiendo. 

·      Ya en el avión siéntate en la ventanilla, esto es por si te toca volar con una persona desconocida y quiere levantarse a caminar o ir al baño, no te estará pidiendo que te muevas para salirse del asiento y pueda despertar o molestar a tu bebé.

·      Amamanta o dale su biberón durante el despego y el aterrizaje, esto evitara a que se le tapen los oídos por la presión de los cambios de altura. Igual y con ese alimento se llegan a dormir J .

·      Si le compras el boleto de avión a tu bebé y están agusto en sus sillas de carro, llévate la silla en el avión.  Primero asegúrate que la silla este hecha para acomodarse en el asiento, algunas no están. Tu bebé se sentirá agusto en un lugar familiar y dormirá mejor.

·      Si no llevas silla de carro en el avión, llévate un rebozo o cangurera comoda. Con el rebozo o la cangurera, mi hija se siente segura, calientita, se queda pegada de mi durante el vuelo o hasta durante sus siestas y no me canso mis brazos por estar cargandola, todavía tengo movilidad para leer un libro o revista.

·      Lleva en tu pañalera juguetes, libros para leer (unos nuevos para que se entretengan) y libros para colorear, con eso hasta tu te entretienes. Nosotros no tenemos tabletas ni nada asi pero si tu hija o hijo están mas grandes y planeas llevar una tableta, bajen películas o programas que sean nuevos o que no hayan visto antes. Es buen plan b, especialmente para los viajes largos.  Nosotros usamos nuestro teléfono, pero son muy chicos, creo que necesitamos invertir en uno un poco mas grande ;).

·      Lleva comida o snacks!

·      Levántate a caminar con tu hijo o hija, que se estiren, nomas asegúrate que no molesten a otras personas que están dormidas o descansando.  Si hay espacio con asientos disponibles, preguntale a la aeromosa si esta bien si te cambias por un rato a un asiento con 2-3 espacios abiertos, asi tendrán espacio para jugar, moverse, reírse, comer, etc.

Extra:

Si le das leche a tu hijo en biberón estas son tus opciones:

1.     Si le das leche que te sacaste, puedes llevarla ya en tus biberones, yo lo que hago es les pongo hielo para mantenerla fría y llevo una mini hielera si tengo espacio y luego les pido a las aeromosas si las puedo poner en sus hieleras, en el aeropuerto te dejan pasarla, regularme no te dicen nada pero si te sientes agusto llama a tu aerolínea o aeropuerto y pregunta bien cuales son los requisitos.

2.     Si das formula, puedes llevarte una hecha (pero recuerda que hecha solo dura 1 hora). Llevate la formula y compra agua en el aeropuerto.

3.     Lleva las leches en los biberones, es la única forma que no te la quitan.

4.     Si te vas a sacar leche durante el vuelo, habla con las aeromosas para que te den tiempo suficiente en el baño para sacarte leche. O si no te molesta en tus asientos llévate un saca leches manual. Yo me llegue a sacar en el baño y en mi asiento, nomas que el ruido que hace el saca leche y el silencio total del avión me hizo sentir un poco incomoda jaja.

Si das pecho, ¡que NUNCA te de pena alimentar a tu bebé en el avión! 

Espero que les ayuden estos consejos en su próximo viaje, si tienes otras preguntas o quieren compartir sus experiencias por favor de escribirlas en la sección de comentarios.

¡Buen dia y felices viajes!

- Diane





 





Mi historia de parto: "El nacimiento de Sylvanna"



 Por mami invitada Valeria Peraza

La historia del nacimiento Sylvanna creo que será corta de contar, más corta de lo que nunca hubiera imaginado; todo empezó un día antes, jueves 6 de marzo de 2014, cuando me encontraba por cumplir 39 semanas. Fui con mi doctor, ya en las visitas semanales desde hacía unas semanas atrás, que para mi súper mala suerte, se cambió para mi comodidad de Chula Vista hasta Clairemont, significando una hora más entre la ida y la venida, lo cual preferí porque ya me sentía cómoda con él, pero ese ya es otro boleto! ;) Bueno, era mi cita en día jueves, a un día de cumplir las 39 SDG, me revisó el doctor, todo normal, me hizo tacto, y me dijo que estaba igual que la semana pasada, osea casi con nada de dilatación, para esto, al principio de mi embarazo me dijo que era “muy estrecha” de la cadera (¿de dónde??? jaja), y me sugirió una posible cesárea, a lo cual me negué rotundamente desde el principio si no era médicamente necesaria, y hasta eso, accedió a que nos esperaríamos a ver cómo me iba más adelante; el tema no se volvió a tocar nunca más. Total, regresando a mi cita, me dijo que si seguía así para la próxima semana, me iba a programar el parto para inducirlo; yo creo que sus palabras se le grabaron a mi hija porque la pobre se puso a trabajar rápidamente.

Regresando a mi casa en Tijuana, todo transcurrió normal. Mi esposo Alex trabaja en educación, donde la mayoría de los empleados son mujeres y el Día de la Mujer se aproximaba, así que les dieron el viernes libre para celebrar; ese día no fue a trabajar para nuestra buena suerte, así que se lo aventó todito conmigo. Mi mama llegó a mi casa temprano a dejarme unas cosas a eso de las 8 de la mañana, le comenté que había comenzado a tirar una especie de liquido transparente, pero en cantidades mínimas, como si la bolsa estuviera solo ligeramente rasgada, no quería emocionar a nadie por si acaso faltaran días todavía (¡ilusa!). Todo mi tercer trimestre tuve los famosos Braxton-Hicks de forma moderada, así que ya estaba medio acostumbrada a la punzada ocasional y al abdomen duro, ya las conocía muy bien. Como a eso de las 10, sentí una presión muy diferente, sabía que no era como las otras, así que comencé a tomar tiempos de esas contracciones y a cronometrarlas, las estaba teniendo cada 5-10 minutos por una duración de 30 segundos aproximadamente, así que Alex le habló a mi doctor, me metí a bañar y nos fuimos al hospital, ya eran las 11:30 de la mañana. El trayecto se me hizo e-ter-no, entre cruzar y llegar hasta la puerta pude haber jurado que pasaron horas, cuando en realidad fue un poquito más de una (¡perdón amor por casi arrancarte la cabeza en la línea, te amo, jaja!).


 A eso de la 1, ya me encontraba en la sala de clasificación, donde te revisan para ver si te quedas, o te mandan a… caminar. Juraba que si me regresaban o me mandaban a otra parte me iba a poner a llorar. Tenía 3cm de dilatación según la enfermera, apenas los suficientes para poder ingresarme (¡fiuf!), las contracciones cada vez es más fuertes, que casi me estaba doblando del dolor, y acepto, se me salía una que otra lágrima. Como trabajé hasta casi dos semanas antes de que naciera Sylvanna, con jornadas de 10-12 horas diarias, y estudiando una maestría, que unos meses más tarde concluí, nunca me di el tiempo de tomar el curso psicoprofiláctico, ni ir a kundalini, ni nada, más que alguna lectura ocasional que me aventaba por las noches. Tal vez sea de lo único que me arrepienta durante mi embarazo. Las tres enfermeras que me tocaron en mi estadía, desde que llegué al hospital fueron unas ángeles, de hecho nunca se me va a olvidar el nombre de una de ellas, Faro, de origen iraní, ya me la quería llevar a mi casa, casi, casi. Rápidamente me pasaron a la habitación donde nacería nuestra hija. Yo había acordado con mi doctor unas semanas antes que me pondría la inyección epidural, así que los 10 minutos apareció el anestesiólogo, casi al mismo tiempo que llegó mi mamá. Ya eran las 3 de la tarde. El pobre de Alex no había ni desayunado, ya que todo comenzó desde en la mañana, así que se estaba muriendo de hambre. Como a eso de las 4, entró una de las enfermeras, me revisó, y dijo que tenía un poquito más 5cm de dilatación, lo suficiente para que mi mamá y él pudieran ir por algo de comer y regresar. Así me quedé muy serena en la habitación, fue la última vez que estuvimos solas Sylvanna y yo antes de que naciera. No sabíamos que el hospital no tenía un área de cafetería en esa parte, así que se fueron un poco lejos y caminando a buscar. Ya habiá pasado un poco más de una hora y media desde que habían salido. Llegó nuevamente la enfermera, y ¡oh sorpresa! había dilatado casi 4cm más, ya tenía 9, así que la enfermera se dispuso a llamarle al doctor, pero  no quería que él llegara y que mi mamá y Alex todavía no estuvieran ahí conmigo, así que le llamé a su celular para avisarle cómo había progresado y se vinieron casi volando, ni siquiera terminaron de comer. Cuando llegaron a la habitación ya casi eran las 6 de la tarde. Despuesito llegó mi doctor, me revisó, ya estaba coronando, fue una de las cosas más lindas y extrañas a la vez, pues me dijo que ya se asomaba la cabecita y como no sentía nada, no lo creía, hasta que me dijo que podía estirar mi brazo para tocarla con mi mano, fue increíble, dice Alex que mi cara al momento de tocarla fue única. Le comenté a mi enfermera que no tomé ningún tipo de curso prenatal, así que muy linda me dio una clase exprés de respiración y toda la cosa. Salió el doctor un momento y le dio instrucciones a las enfermeras de parto de empezar, era tiempo de comenzar a pujar y yo sentía unas ganas increíbles de hacerlo, tanto que me tuve que detener unos momentos a que regresara el doctor, porque sino la iba a cachar la enfermera.  Estoy muy agradecida de que haya sido un parto respetado a mi modo, con mi doctor, en el hospital que elegí, con mi epidural, sin epistomía, (una cosa de las que me gustaron de este doctor era que me dijo “sólo si te desgarras, te coso, si no, así lo dejamos”), que pudieron estar conmigo mi esposo y mi mamá, que me la pusieron sobre mí casi al momento, y que haya podido recolectar las células madre de su cordón para almacenar. Así fue como Sylvanna A. llegó el viernes 7 de marzo de 2014 a las 6:33pm, con 48cm y 7.5 libras. A las 11 de la mañana estaba en mi casa, y 7 horas después ya tenía a mi bebé en mis brazos. 




El mejor regalo para mi hija.


Este año mi niña cumplió 2 años, pasaron súper rápido, tanto que empecé a planear su fiesta de cumpleaños unos 4 meses antes (sintiéndome un poco apresurada porque varias amigas lo planean ¡hasta 6 meses antes!), ya teníamos el tema, y empezábamos a buscar lugar y decoraciones. Era todo emocionante porque me la vivía en el famoso pinterest con ideas y ya tenia un imagen de como seria su fiesta. Todo muy bonito, hasta que un día mi mamá nos sugirió “porque no se gasta todo ese dinero en un viaje con tu hija?”  ya teníamos pensando ir a visitar a mis suegros y la familia de mi esposo de Puebla así que mi esposo y yo lo hablamos y decidimos que si en realidad seria un mejor regalo un viaje y estar cerca de nuestra otra familia. El año previo hicimos lo mismo, le hicimos una fiesta chiquita (de su primer año) y días después nos fuimos a Puerto Vallarta y Sayulita, realmente fue una experiencia inolvidable y tenemos recuerdos que nos duraran toda la vida. Si a lo mejor nuestra hija no recordara esos viajes, pero nos gusta pensar que es un paso a criar una niña consciente de que existen otros lugares fuera del que vive, en conocer a personas nuevas, en conocer otros paisajes y culturas y en aprender la historia de su país o del mundo inclusive. Y si conocieran a nuestra hija que tiene acompañándonos desde los 3 meses a nuestros viajes, ¡le encanta andar de vaga como los padres! ;).


Este año hicimos lo mismo, pero la fiesta fue aun mas chica, con tan solo un pastel, unas pizzas y nuestra familia Poblana.  No hicimos nada grande, nada de decoraciones (todo el dinero que ahorramos lo gastamos en los viajes y no en una fiesta), pero mucha diversión. No hubo regalos materiales de nuestra parte, solo el regalo de 2 semanas corriendo por las playas de Oaxaca, conociendo las galerías y colores de la capital de Oaxaca, jugando por las calles antiguas de la ciudad de Puebla, caminando por los mercados callejeros de Tehuacán, Puebla con su abuelita, comiendo un elote en Tlaxcala,  y soportando la neblina y el frio de Puerto del Aire en Acultzingo, Veracruz.  Si las fiestas son bellas, divertidas y una forma de celebrar con tus seres queridos y probablemente le hagamos una para su tercer cumpleaños, pero también hay otras opciones de cómo se pueden celebrar. Para nosotros el mejor regalo que le pudimos dar a nuestra hija, es tiempo con sus abuelos, tíos y primos, risas en la playa y ayudar a crecer un amor por el viaje y la historia de nuestro país.

- Diane

Proximamente un articulo de como viajar con tus hijos y viajar en un presupuesto bajo. 

Algunas fotos de nuestro viaje a continuación.

Con sus abuelitos y papá en la ciudad de Oaxaca.
Celebrando su cumpleaños en el Peter Piper Pizza con sus primos.

Tomando una foto con su cámara de las playas de Mazunte, Oaxaca.
¡Besitos desde Puebla, México!


EnPuerto del Aire en Acultzingo, Veracruz




Formando parte de las celebración de la semana del Circo de Mazunte con niños nativos y de
diferentes partes del mundo.